La CEL reclama medidas efectivas para hacer frente al absentismo laboral en Canarias

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El presidente Francisco Martínez considera que “se deben desarrollar estrategias consensuadas para abordar este problema que afecta, fundamentalmente, al sector servicios”

La Confederación Empresarial de Lanzarote (CEL) insta al Gobierno a tomar medidas efectivas para buscar soluciones encaminadas a frenar el absentismo laboral en Canarias que continúa siendo un problema, principalmente, para las pequeñas y medianas empresas.

El nivel de absentismo en las islas Canarias se sitúa en el 7,7% de las horas pactadas, el segundo porcentaje más alto de toda España tras el País Vasco (7,8%), según se desprende del ‘Informe de absentismo laboral del tercer trimestre de 2023’, publicado por la empresa especializada Randstad. Mientras, en el conjunto del país la tasa de absentismo ha sido del 6% de las horas pactadas. 

El presidente de la CEL, Francisco Martínez, recalca que ante estos datos “el Ejecutivo, junto al resto de administraciones, debe poner en marcha estrategias consensuadas con el sector para abordar, de una manera más efectiva el problema del absentismo laboral que afecta, fundamentalmente, al sector servicios y a las pymes”. 

“El absentismo laboral es un desafío para la gestión de las empresas, ya que requieren un seguimiento constante y la implementación de medidas para reducirlo porque afecta directamente a la productividad, a los costes comerciales y a la competitividad de las empresas”, explica Martínez. 

Cabe señalar que la ausencia injustificada de un trabajador implica una reducción en la capacidad de producción de la empresa en el cumplimiento de objetivos, en la calidad del trabajo y la entrega de los productos o servicios.

Las pequeñas y medianas empresas se ven, indudablemente, afectadas por los costes directos del absentismo, como el pago de la Seguridad Social del trabajador ausente, la contratación de personal temporal o la redistribución de tareas entre el personal disponible. 

Además, hay otros costes indirectos, como son la pérdida de productividad, la disminución de la moral del equipo o la necesidad de formación para nuevos empleados.